Buenos días de nuevo!!!
Hace un ratito os he dicho que iba a volver para traeros un dulce, y cómo no podía fallaros, aquí estoy sentada delante del ordenador de la madre de mi chico para compartir con vosotr@s esta delicia.
Para comenzar os diré que la primera vez que hice esto fue en el curso de Cheesecakes de Alma Obregón junto con mis compañer@s de curso y, aunque todo lo que hicimos fue absolutamente fantástico, para mi fue, sin duda, lo mejor del curso, nunca me hubiese imaginado lo delicioso que esto iba a estar, y cuando por la noche después de cenar mi novio y yo nos dispusimos a probar algo, lo elegimos y quedamos absolutamente prendados, y ahí supe que lo iba a volver a hacer... mmm!!!
Yo esta vez no lo he probado (por la dieta) pero Jon si lo probó, y como él también probó el del curso, me dio el visto bueno y me dijo que estaba igual de buenísimo ¡Yupieee!. Además, el resto de personas que lo probaron (mi madre, mi tía, mis compañeros de trabajo, mi súper jefe...) quedaron absolutamente alucinados y yo, claro está, súper feliz por ello ^_^
